Limpiar cocina
Debemos hacer especial atención
de cómo limpiar la cocina, ya que es el
lugar de la casa donde se manipulan los alimentos,
y donde debemos evitar a toda costa focos de bacterias
y gérmenes que puedan contaminar nuestra
comida y provocar problemas de salud. Los restos
de alimentos son focos potenciales de contaminación,
hay que eliminarlos cuanto antes de la cocina.
Por otro lado la grasa siempre está presente,
y debe limpiarse constantemente. No debemos olvidar
que cuando hablamos de limpiar la cocina incluímos
tambien los utensilios de cocina.
Es importante tener una rutina
diaria de limpiar los que se ensucia. Esto debe
ser automático: Cocinar-limpiar. Pero periódicamente,
cada semana por ejemplo, debemos hacer una limpieza
general más minuciosa, para eliminar cualquier
resto de grasa o comida, especialmente en los
lugares de más dificil acceso, o con productos
especiales.
Una adecuada limpieza de la cocina
no solo es necesaria por higiene sino para la
conservación de todos los elementos y electrodomésticos
de la cocina.
Equipo para limpiar la cocina
- Guantes (cuando empleamos productos abrasivos.
Ver etiquetas de los productos)
- Limpiador desengrasante
- Lavavajillas neutro
- Limpiador en crema o polvo antigérmenes
- Desinfectante como lejía o amoniaco
- Limpia suelos perfumado.
- Esponja de dos caras (una suave y otra más
áspera)
- Esponja de acero
- Paño abosovente o valleta
- Papel absorvente
Para limpiar la cocina no siempre
es suficiente un paño húmedo, ya
que la grasa se incrusta con gran consistencia
y requiere procedimientos más eficaces
de limpieza. Debemos evitar métodos que
por exceso de fuerza o fricción rallemos
o dañemos nuestros muebles o electrodomésticos,
que por otro lado son tambien más penosos.
Elegiremos un producto antigrasa adecuado.
IMPORTANTE:
Lavar frecuentemente los paños de cocinas
y esponjas.
Nunca usar el paño de cocina para limpiar
el suelo, emplear papel absorvente de cocina en
su lugar.
Quitar los malos olores a la cocina
Es probable que abriendo la ventana y empleando
detergentes aromáticos desaparezcan los
olores, pero en ocasiones podremos recurrir a
varios trucos caseros:
- Euemar eucalipto con unos granos de azúcar
en una base de hierro
- Quemar azúcar negra o morena con ramas
de canela o vainilla
- Quemar la piel de naranja o limón
- Para sacar el olor a pescado se puede hervir
agua con vinagre blanco .
1º) Por donde empezar a limpiar:
Cada uno tendrá sus preferencias, particularmente
comienzo con el horno, siempre que no tenga cacharros
sucios, sino limpiar y colocar los cacharros en
el escurridor de platos o acomodar en el lavavajillas.
limpiar horno
Limpiar cocina de gas
Limpiar la vitrocerámica
3º) Limpiar el alicatado:
Aplicar antigrasa en el alicatado de la zona donde
esta la cocina, deje actuar unos minutos. Si hay
incrustaciones muy rebeldes remover con una esponja
de acero, no olvidar las juntas de los azulejos,
es el lugar donde más se adhiere la grasa.
Aclarar con un paño hasta que quede con
brillo. Salvo la zona más cercana a la
zona de fuego, en el resto del alicatado bastará
pasar un paño con algún desinfectante
y aclarar después. Para que los azulejos
queden bien brillantes aclarar con agua y unas
gotas de vinagre blanco y luego sacar.
4º) Limpiar el extractor:
Si el extractor de la cocina esta sucio, impide
la correcta eliminación de vapores y olores.
Siempre antes de limpiar el extractor recuerde
desenchufar o desconectar el interruptor de contacto.
Cada vez que cocine pasar un paño humedecido
con desengrasante por la campana del extractor
para que no se acumule la grasa, una vez a la
semana es conveniente limpiarlo a fondo.
Retirar las rejillas que actúan de filtro,
son muy fáciles de quitar, rociar con un
antigrasa y dejar actuar. Mientras tanto limpiar
el interior de la campana con una esponja humedecida
con amoniaco, cuidado de no mojar el motor. Secar
y limpiar el exterior de la campana, si es de
acero inoxidable, utilizar agua con una cucharadita
de bicarbonato. Remover la grasa de las rejillas
con un cepillo pequeño, aclarar con agua
bien caliente y dejar secar bien, luego colocar
en su lugar.
5º) Limpar las lámparas de la cocina:
En las cocinas la grasa y los vapores se van para
arriba ubicándose en las partes más
altas de la cocina. Los fluorescentes o lámparas
de techo en la cocina necesitan un aseo frecuente
por esta razón. Siempre deberán
estar apagados y fríos, para su limpieza
puede utilizar limpia cristales o bien alcohol
de quemar que arrastra con facilidad la grasa
incrustada.
6º) Limpiar las encimeras:
Las encimeras deberán estar despejadas
para facilitar su limpieza. No utilizar cuchillos
para retirar incrustaciones, puede frotar con
una esponja de nylon especial para superficies
delicadas.
Las encimeras de mármol son muy delicadas,
necesitan un tratamiento para impermeabilizar
su porosidad. Limpiar con un paño con agua
jabonoso (con lavavajillas), aclarar y secar inmediatamente.
Las encimeras plastificadas: son especiales para
limpiar con agua y una cucharadita de bicarbonato
para luego aclarar con agua y secar.
Las encimeras de maderas como el arce, teca o
caoba: Una vez al año deberá limpiarse
con aceite de teca o linaza en el sentido de la
veta de la madera.
7º) Limpiar los armarios:
En los armarios siempre se acumulan migas, restos
de alimentos, especialmente los que son en polvo
o molidos como el azúcar, sal, café.
etc. Una vez al mes es conveniente retirar estos
restos para prevenir la aparición de insectos.
Vaciar los armarios y repasar con un trapo humedecido
con lavavajillas, aclarar y secar. Antes de guardar
las cosas en los armarios dejar secar bien su
interior. Al mismo tiempo es buen momento para
repasar las fechas de caducidad de los alimentos
enlatados que pudiera haber en la alacena. Repasar
las latas y demás cosas con un paño
húmedo para evitar que se le acumule grasa,
antes de guardar su base tiene que estar bien
seca para que no marque el suelo de los armarios.
Limpiar los utensilios de cocina
Lavar los cacharros (ollas, sartenes, cazuelas,
paelleras, etc.), los cubiertos es solo cuestión
de respetar las recomendaciones para su higiene.
Cuando en una sartén u olla se pega la
comida, se debe a un mal mantenimiento y limpieza
de las mismas.
La limpieza y los cuidados
1º) Limpiar la olla a presión:
Cuando compre una olla a presión antes
de usarla deberá lavar muy bien todas las
piezas con agua caliente, aclarar y secar. La
junta de goma se unta con un poco de aceite de
cocina para abrir y cerrar la olla con facilidad.
Importante: nunca lavar la tapa y la junta de
goma en el lavavajillas; ni limpiar la goma con
lavavajillas.
No guardar la olla cerrada, toma mal olor y puede
hacer hongos.
La limpieza más delicada esta en la válvula
de seguridad. La válvula esta compuesta
por la chimenea que es fija y la pesa que puede
desmontarse. Para su limpieza primero desenroscar
la tuerca y arandela que las sujetan; presionar
sobre el tornillo y soltar el protector de la
pesa. Limpiar la chimenea. Luego coger la pesa
y separar los enganches que sujetan la caperuza,
limpiar todo y al volver a armar verificando que
la pesa este en posición correcta.
En la limpieza de la tapa de la olla a presión
No introducir la tapa en agua porque puede afectar
al manómetro y atascar la válvula.
Con un trapo jabonoso bastara, luego se aclara
y se seca. Para el resto de la olla utilice un
trapo con lavavajillas y frote, aclare y seque.
2º) Limpiar las cazuelas:
Las cazuelas de aluminio o acero inoxidable se
pueden abrillantar hirviendo agua con limón
o manzanas.
Los lavavajillas dejan estos materiales opacos
y muchas veces con marcas muy difíciles
de quitar. Bastara que le pase un estropajo suave
especial para acero o teflón con agua y
lavavajillas, luego aclarar y secar bien con papel
de cocina para que no queden manchas.
Para sacar incrustaciones utilizar un estropajo
de alambre y detergente en polvo. Si ha hervido
alcachofas posiblemente su cazuela ha quedado
negra, la solución es hervir agua con vinagre
blanco.
3º) Limpiar las sartenes:
La limpieza de las sartenes es algo particular
porque no hay consenso en la forma de cuidarlas
o limpiarlas. Algunos solo retiran con una rasqueta
las incrustaciones y con un trozo de papel de
cocina la untan con aceite de cocina. Otros proceden
de la forma tradicional, fregando con una esponja
suave que no raye con un poco de lavavajillas
y agua.
Las sartenes de aluminio quedan estupendas frotándolas
con alcohol de quemar y luego untar con aceite.
Si se ponen oscuras, hervir agua con pieles de
patatas y luego poner a hervir agua limpia para
quede perfecta.
Las sartenes de hierro si se ponen oscuras o
se han quemado bastara con dejarlas en remojo
con agua caliente y unas gotas de lejía.
Para que no se oxiden hay que secarlas inmediatamente
después de lavarlas. Cuando ha aparecido
oxido, puede o bien reemplazarla por una nueva
o frotar con algún limpiador en crema hasta
que el oxido desaparezca y luego untar con aceite.
Las satenes de teflón: El material más
delicado, para sacar o mover alimentos se debe
utilizar utensilios de madera y así no
rallar la sarten. Su limpieza debe ser con una
esponja blanda con lavavajillas y unas gotas de
limón
4º) Limpiar los cubiertos:
La limpieza de los cubiertos dependerá
del material de los mismos.
Los cubiertos con mango de madera: Son ideales
para comer carne, especialmente cuando se hace
asada en la barbacoa. Los cubiertos de madera
toman el olor de la comida, reservarlos para las
mismas ocasiones. No lavar en el lavavajillas,
lavar con agua bien caliente jabonosa para retirar
la grasa , aclarar y secar inmediatamente. Si
están muy sucios el amoniaco funciona muy
bien.
Los cubiertos de plata: Poco se ven, pero mucha
gente los prefiere a los de acero inoxidable o
bien han estado en la familia de generación
en generación. La mejor forma de limpiarlos
es utilizar un paño impregnado con alcohol,
secarlos y guardarlos. Puede utilizar también
los productos para limpiar plata. Recuerde que
para que no se oscurezcan deben estar lejos de
la luz, guárdelos envueltos en papel de
seda.
Los cubiertos de acero inoxidable: Los más
habituales de encontrar por su noble material.
Se lavan con agua y jabón , aclarar y secar
para que no pierdan su brillo. Se pueden poner
en el lavavajillas, pero debe vigilar que el nivel
de abrillantador sea el optimo. Las marcas de
oxido se quitan frotando un trozo de corcho sobre
la zona afectada.
5º) Limpiar la cristalería:
Desde que se invento el lavavajillas toda la cristalería
reluce con un brillo inusitado. Hay que verificar
el nivel del abrillantador e incorporar medio
limón para evitar que se les adhiera la
grasa. Para retirar del lavavajillas debe esperar
que se enfríen porque los cambios de temperatura
los empaña.
Para lavar a mano existen algunos trucos. Los
lavavajillas sintéticos son ideales, aclarar
con el agua bién caliente y apoye sobre
un trapo limpio y seco. Deje que escurra el agua
y luego secar con un paño de lino. Las
copas se deben guardar boca abajo para evitar
que tomen mal olor y se llenen de polvo.
Cómo limpiar las juntas de azulejos y losetas
en baños y cocinas
Diferentes alternativas caseras para obtener buenos
resultados
Con el paso del tiempo el cemento blanco utilizado
para tapar las juntas entre los azulejos de un
alicatado de cocina o cuarto de baño va
adquiriendo un color amarillento.
Cuando la suciedad producida por la grasa y los
humos al cocinar se incrusta en profundidad resulta
más complicado eliminar estos restos, ya
que una simple limpieza de la superficie de los
azulejos con agua jabonosa no la elimina.
Para estas ocasiones se pueden emplear productos
de limpieza específicos o utilizar alguna
de estas combinaciones, teniendo cuidado al mezclar
ya que la reacción de algunas de estas
mezclas puede ser peligrosa:
1.- lejía rebajada con agua
2.- agua con ácido clorhídrico
3.- una mezcla compuesta por tres partes de agua
y una de potasa
4.- agua mezclada con un fuerte detergente en
polvo.
Todas las mezclas citadas pueden aplicarse con
un cepillo fuerte, incluso con un cepillo de dientes,
y aclarar abundantemente conforme se va cepillando
para evitar que el líquido resbale y ensucie
el suelo.
Un simple fregado no suele acabar con toda la
suciedad que se adhiere de forma acusada también
en las juntas de las baldosas, por lo que se puede
aplicarse la misma técnica para limpiar
los suelos.
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